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lunes, 27 de enero de 2020
domingo, 12 de enero de 2020
Brittonic común
El Brittonic común era una lengua celta antigua hablada en Gran Bretaña . También es conocido como Old Brittonic , British y Common or Old Brythonic . En el siglo VI d. C., este idioma de los británicos celtas comenzaba a dividirse en varios idiomas neo-brittonicos: galés, cumbric, cornual , bretón y probablemente el idioma pictish. El Brittonic común es una forma de celta insular, que desciende del protocelta, un idioma principal hipotético que, en la primera mitad del primer milenio antes de Cristo, ya estaba divergiendo en dialectos o idiomas separados. Existe alguna evidencia de que el idioma Pictish pudo haber tenido vínculos estrechos con el Brittonic común, y podría haber sido un idioma hermano o una quinta rama.
La evidencia de Gales muestra una gran influencia del latín en el Brittonic común durante el período romano, y especialmente en términos relacionados con la Iglesia y el cristianismo, que son casi todos derivados latinos. Brittonic común fue reemplazado más tarde en la mayoría de Escocia por el irlandés medio (que más tarde se convirtió en gaélico escocés) y al sur del Firth of Forth también por inglés antiguo (que más tarde se convirtió en escocés). No se han encontrado documentos escritos en Common Brittonic, pero se han identificado algunas inscripciones. Las tabletas de la maldición Bath , que se encuentran en el embalse romano de Bath, Somerset, contienen alrededor de 150 nombres, de los cuales aproximadamente la mitad son indudablemente celtas (pero no necesariamente británicos).
Los nombres de lugares derivados de Brittonic se encuentran dispersos en Gran Bretaña, tales como:
Avon from abonā = "río"
Gran Bretaña de Pritani = (posiblemente) "Pueblo de las Formas"
Dover de Dubris = "aguas"
Thanet de tan-eto- = "(lugar de la) hoguera"
Thames de Tamesis = "oscuro"
miércoles, 18 de diciembre de 2019
miércoles, 4 de diciembre de 2019
Los Viejos Dioses del Bosque de Game of Thrones
Sin lugar a dudas Juego de Tronos (Game of Thrones) ha sido una de las series de televisión mas exitosas de los últimos tiempos, después de ocho (8) temporadas e innumerables premios la serie sigue siendo tema de interés, platica y estudio alrededor del mundo, ya que marco pauta en esta generación. Inspirada en la serie de novelas "Canción de hielo y fuego" escrita por George R. R. Martin, la serie no escapa de tener ciertas referencias a hechos, lugares y personajes históricos a fin de crear sus propios mundos imaginarios, obra en la que tomar ideas prestadas de la Europa Medieval parece algo casi inevitable. Mientras que los dragones, muertos vivientes y poderes mágicos que aparecen en los libros y la serie son solo ideas sobrenaturales en nuestro mundo, abundan los paralelismos históricos en muchos de sus personajes y acontecimientos, y un punto que en lo particular llamo mucho la atención a su servidor fue las dos religiones allí presentes, pero que para el caso en particular que nos atañe solo analizaremos la de los antiguos dioses.
La antigua religión es un elemento de Juego de Tronos con base histórica. La historia cuenta que Poniente (el continente donde transcurren la mayor parte de las acciones) fue habitado originariamente por una especie no humana, los Niños del Bosque, que adoraban a los Dioses Antiguos, una forma de adoración panteísta a la naturaleza en la cual varias deidades son responsables del mundo cósmico y natural. Se trata de una religión con pocas reglas formales, que no tiene capillas ni templos. Su único lugar sagrado es el bosque Godswood, que contiene el árbol Weirwood y se constituye como su lugar de reverencia. Poco después de los Niños del Bosque, llegaron al lugar los primeros hombres que formaron la Casa Stark y la gente del norte. Ellos, en lugar de presentar nuevos dioses, aceptaron y adoraron a los existentes.
De manera parecida, los antiguos Celtas de Europa creían que sus dioses habitaban los bosques, lagos y montañas, y que ciertos animales podían transmitir mensajes procedentes de los dioses. La religión de los antiguos celtas otorgó cualidades sagradas a distintos elementos de la naturaleza, especialmente a los árboles. Al igual que sucedía en los bosques de Poniente, donde los primeros hombres tallaban imágenes en madera y se rendían ante ellas, hay registros de que los pueblos celtas tenían rituales similares durante la Edad de Hierro. Para los primeros celtas algunos árboles eran considerados sagrados. La importancia de los árboles en la religión celta es mostrada por el hecho de que muchos nombres de la tribu Eburonian contienen alguna referencia al árbol del tejo, mientras que nombres como Mac Cuilinn (hijo del acebo) y Mac Ibar (hijo del tejo) aparecen en los mitos irlandeses.
miércoles, 27 de noviembre de 2019
Las Espadas Celtas
El pueblo celta, uno las más grandes y guerreras poblaciones de Europa, provino, según algunos escritos, de Asia y otros de la zona de Grecia. Los celtas amaban la cultura y por cuestiones de defensa llegaron a crear un arte en la guerra. Se manejaban mediante clanes, cimentando matrimonios entre ellos para crear grupos leales a un mismo señor, como ocurrió en Escocia. De los vikingos aprendieron también a navegar, a moverse y a defender su territorio.
A partir del 800 a.C. aproximadamente, empiezan a penetrar en la Península Ibérica grupos indoeuropeos, comúnmente llamados Celtas, procedentes del centro de Europa. Llegaron a la Península antes que los griegos y, en contacto con los íberos, desarrollaron una original fusión cultural. Los celtas fueron los grandes maestros del metal de la antigüedad, y eso se reflejaba como no en sus armas de gran calidad. Los romanos adoptaron de ellos un montón de armas, desde los cascos galos a la espada celtibera y la cota de malla. Los últimos vestigios de pueblos Celtas de la cultura de Hallstatt se asentaron en el centro de la Península Ibérica así como en Galicia, León y Asturias. Solían utilizar las espadas cortas, los puñales de herradura y las espadas de antenas. Los celtas fueron los grandes maestros del metal de la antigüedad, y eso se reflejaba como no en sus armas de gran calidad. Los romanos adoptaron de ellos un montón de armas, desde los cascos galos a la espada celtibera y la cota de malla.
Los últimos vestigios de pueblos Celtas de la cultura de Hallstatt se asentaron en el centro de la Península Ibérica así como en Galicia, León y Asturias. Solían utilizar las espadas cortas, los puñales de herradura y las espadas de antenas.
Túmulos.- En este período de la Edad de Bronce las estadas se hacían en Bronce y eran cortas. Solían ser triangulares y se decoraban con las espirales Celtas.
Edad de Hierro, primer período.- Espadas de hierro con espiga y vaina en bronce.
Edad de Hierro, segundo período.- Vaina de la espada sin manilla, sólo un reborde adherido al cuerpo de ésta.
Edad de Hierro, tercer período.- Se incorpora un traveseño de hierro a las vainas. La punta de la hoja es más redondeada.
Las espadas celtas de la edad del hierro eran bastante largas en contraste con el reducido tamaño de las espadas de la edad del Bronce. En su lucha con los romanos los historiadores de la época como Polibio describen la fragilidad de las espadas celtas en combate “las espadas de los guerreros celtas se torcian o plegaban y que debían enderezarlas con el pie, lo que se debía a que el hierro estaba mal templado, siendo ésta la única desventaja que tenían estas armas.”
En las espadas celtas de la Téne, población situada junto al lago de Neuchätel en Suiza, abundan los adornos cincelados en las vainas. En su decoración predominan las espirales geométricas, los círculos, etc. Las armas eran objetos casi sagrados para los antiguos celtas y por eso mostraban hacia ellas un cuidado especial. En los yacimientos arqueológicos se han hallado dos tipos: las pensadas exclusivamente al campo de batalla, más sobrias y funcionales, y aquellas destinadas a usos ceremoniales, mucho más elaboradas (como la vaina del puñal de Pintia). Encontramos armaduras, escudos o arneses para las cabalgaduras en los que proliferan los motivos típicos de la decoración celta, pero donde los artesanos mostraron su mayor creatividad fue en las empuñaduras del arma por excelencia: la espada. Las grandes empuñaduras que requerían las enormes hojas eran el lugar en el que se aplicaban piedras preciosas, marfiles o esmaltes, y tanto estas espadas como los cascos podían adornarse además con originales figuras humanas o cabezas de animales.
Créditos: 3djuegos.com
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